Crónicas teutonas (XVIII): Wanderlust, mi alemán preferido
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Alemania intimida etimológicamente hablando. Un país consonántico y rotundo al que le falta algo de cintura, un poco de swing para engrasar esa contundencia. Y un idioma que esconde palabras maravillosamente concebidas de las que adolece en el castellano. Siendo la nuestra una lengua rica en vocablos.Carlota y la Puerta de TannhaüserLo del alemán lo sé, no se crean, por mi hermana pequeña, Carlota, a la que el alemán, junto a otra serie de variables insospechadas, ha llevado a vivir a una playa de Costa Rica donde ha convertido el surf y el yoga en su modo de vida. Antes de eso vivió en Portugal, Austria, Alemania, India… Pero les contaba que mi hermana, que estudió Filología y Traducción de alemán, me abrió las puertas a este idioma, del que yo tenía pocas referencias más allá de ...