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El teatro cubierto más antiguo del mundo, el primero de la Edad Moderna


Vicenza es de esas ciudades italianas de teórica segunda fila que embaucan al más exigente de los visitantes. Este destino de la Llanura Padana no arrastra la fama de Venecia, Roma o Florencia, pero su encanto engancha una vez que comienzas a pisar su casco antiguo repleto de palacios y construcciones que llevan la firma de Andrea Palladio, un genial arquitecto universal que enriqueció con su ingenio a la ‘hermana’ más próxima de Venecia, la ciudad de los canales.

El hecho de que Vicenza haya sido una ciudad muy industrial y comercial en los últimos tiempos, sobre todo en la actividad textil, ha repercutido en que no esté habitualmente llena de turistas, lo que permite admirar con sosiego algunas mansiones históricas, auténticas joyas de la arquitectura manierista en esta región veneta del norte de Italia. De este modo se puede disfrutar fácilmente de un destino con un aspecto marcadamente renacentista, surgido a partir de la segunda mitad del siglo XVI en sus calles, plazas y palacios.

Vicenza fue elegida por los ricos mercaderes y los nobles venecianos como segunda ciudad de residencia para disfrutar de sus casas de campo y villas, muchas de ellas en sus alrededores que forman parte de un tour muy apreciado hoy por los turistas. Venecia era siempre la referencia y la urbe a imitar, pero en ese clima renacieron el arte y la cultura de una manera muy original en Vicenza.

Aquí surgieron muchas academias, entre ellas la Olímpica, que agruparon a personas de nivel económico y cultura junto a poetas, escritores, pintores y arquitectos, y a la vez decenas de palacios y mansiones, casi todos en el entorno de Corso Palladio, la arteria vertebral de la ciudad, y de la Piazza dei Signori, tan popular como la de San Marcos en Venecia donde también se alzan dos columnas rematadas con el león y el redentor, respectivamente. En este punto sobresale hoy la Basílica Palladiana, sede del Senado hasta la Edad Media, y su imponente torre de 82 metros de altura construida en el siglo XII. Otra visita imprescindible en la ciudad palladiana.

La Piazza dei Signori representa en la actualidad el punto de reunión más habitual de los vecinos de Vicenza, aunque a solo unos pasos, abre en el número 11 de Piazza Matteotti el Teatro Olímpico, su joya más apreciada porque se trata del teatro cubierto más antiguo del mundo de la Era Moderna. El propio Andrea Palladio se inspiró en su proyecto en los teatros romanos descritos por el arquitecto Vitruvio para crear un magnífico escenario con interiores de madera, estuco y yeso y lo levantó entre 1580 y 1585, aunque desgraciadamente no lo pudo ver terminado al fallecer poco después del inicio de las obras y fue su discípulo Vincenzo Scamozzi quien culminó esta obra, todo un sueño humanístico para revivir el arte de la antigüedad.

Imagen secundaria 1 - El Teatro Olímpico de Vicenza, en el noreste de Italia, fue planeado por el arquitecto italiano Andrea Palladio en 1580, año de su muerte, por lo que lo finalizó su discípulo Vincenzo Scamozzi.
Imagen secundaria 2 - El Teatro Olímpico de Vicenza, en el noreste de Italia, fue planeado por el arquitecto italiano Andrea Palladio en 1580, año de su muerte, por lo que lo finalizó su discípulo Vincenzo Scamozzi.
Una obra de Andrea Palladio
El Teatro Olímpico de Vicenza, en el noreste de Italia, fue planeado por el arquitecto italiano Andrea Palladio en 1580, año de su muerte, por lo que lo finalizó su discípulo Vincenzo Scamozzi.
J. C.

El interior del teatro imita la ambientación al aire libre de los teatros clásicos, con un monumental escenario rectangular desde cuyos accesos se desarrollan siete escenarios de madera en perspectiva que representan las calles de Tebas. Completa la estructura una cávea semielíptica de trece gradas, con 400 asientos para los invitados y a la espalda de estas gradas sobresalen unos nichos con grandes estatuas de académicos.

Un teatro activo en el siglo XXI

Durante el período de la Contrarreforma, las actividades del teatro, declarado Patrimonio Mundial de la Unesco en 1994, se suspendieron y pasó a ser utilizado como sede de eventos. Al final de la posguerra, volvió a utilizarse como teatro con destacadas puestas en escena y en la actualidad se llevan a cabo producciones teatrales y musicales: las ‘Settimane musicali al Teatro Olímpico’ (Semanas musicales), el Festival ‘Omaggio a Palladio’, ‘Vicenza in Lirica’ y los espectáculos clásicos ‘Coversazioni’ en otoño. El Teatro Olímpico está abierto de martes a domingo de 9.00 a 17.00 horas. (último acceso: 16.30 h. / En verano de 10.00 a 18.00 h. ) y ofrece un espectáculo de luces y música llamado POP (Proyecto Olímpico Palladio) en algunos pases. Los lunes está cerrado y el coste de la entrada es de 11 euros.



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